ACTA geek zeitung

México…mi querido México… ¿Hasta cuando dejaremos que otros decidan por nosotros?

En los últimos años nuestra generación ha sido testigo de un desarrollo sin precedentes en las tecnologías de la información y comunicación (TIC’s), un avance que ha tenido repercusiones inconmensurables alrededor del globo. Esas repercusiones han sido constatadas no sólo por cambios en la forma en que nos comunicamos sino también en la forma en que empezamos a construir nuevas relaciones y realidades sociales. El teclado se convierte en nuestro mejor medio para dar a conocer lo que sucede en nuestros lugares de origen, y el monitor se transforma en una ventana a otras culturas, creencias y formas de vida.

Algunos de los analistas en el tema, señalan que esto ha llevado a promover la formación de una “aldea global” en la que las personas construimos un nuevo modelo de socialización y coexistencia derivada de la interacción continua. Como ya lo menciona Giovani Reyes en su Teoría de la Globalización, los cambios en los sistemas de comunicación mundial, las condiciones económicas y los aspectos culturales son factores que detonan el cambio en los estándares de vida de una región o comunidad. Estos nuevos modelos de desarrollo chocan con los establecidos por el modelo dominante de Nación-Estado, dejando al descubierto las dinámicas de la reproducción de la desigualdad generadas a partir del mismo.

¿Que por qué hablo ahora del tema? Bueno, por una sencilla razón, hace dos días el embajador de México en Japón , Claude Heller, firmó el Acuerdo Comercial para combatir la falsificación (ACTA), una legislación internacional impulsada por las naciones de primer mundo y organizaciones comerciales que lucran con el concepto de los derechos de autor. Básicamente, las mismas organizaciones que consideran que la práctica del sharing o compartimiento de archivos multimedia en internet (sin que por ello se genere un lucro ni se obtenga beneficio económico alguno) es un delito. Las implicaciones que la adhesión de México a este tratado conlleva apenas empezarían a ser visibles en el escenario informático. Se trata de la posibilidad de un atentado a las libertades de expresión, acceso a la información y derecho a la difusión de la misma.

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ACTA para Dummies

(Haz >click< en la imagen para ver en tamaño grande)

El ejemplo gráfico anterior, aunque pueda parecer exagerado, refleja como varias empresas informáticas, editoriales, discográficas, y demás industrias del “entretenimiento” preparan un paquete de restricciones que incluyen el exigir a los ISP’s (Proovedores de Servicios de Internet) la realización de labores de monitoreo sobre la carga y descarga de paquetes de datos en la red. De tal forma que se pueda saber quien sube y quien descarga qué cosas. A pesar de que con esto resulta evidente pensar que estas empresas buscan monopolizar el flujo de la información, el Instituto Mexicano de la Propiedad Intelectual (IMPI) insiste mediante su comunicado oficial en defender la firma de este tratado al estipular:

“El ACTA provee un marco general de buenas prácticas de observancia y cooperación internacional que protege los trabajos, la creatividad, las exportaciones y el bienestar de los mexicanos, y se constituye en un instrumento equitativo y razonable frente a otros derechos.

El ACTA no violenta los derechos humanos reconocidos por nuestra Constitución y por los Tratados Internacionales de los que México es parte.

El Estado deberá ceñirse además, a la legislación secundaria que el Congreso de la Unión emita en la materia, donde se reforzará la observancia y respeto irrestricto a dichos derechos fundamentales, tales como la libertad de expresión, el derecho a la legalidad, la privacidad de datos, el debido proceso y el acceso a la información y a la cultura.

En este sentido, la firma del ACTA es un firme mensaje del Gobierno Federal para que se siga discutiendo con el poder legislativo la efectiva protección de las marcas, invenciones y creaciones de los mexicanos, así como la implementación del Acuerdo, asegurando que estas garantías individuales no sean, en ningún caso, vulneradas ni transgredidas.

Por tanto, la aplicación del ACTA no generará un ambiente de vigilancia o monitoreo a las actividades que se realizan cotidianamente en plataformas como Internet, ni para revisar o incautar equipos de cómputo ni reproductores personales de audio o video.”

ACTA-miente

ACTA won’t go after your iPods… only after you.

Inserte meme : si claro : en este lugar.

¿Podemos confiar en la palabra del IMPI?, podemos dejar pasar por alto la decisión de firmar un acuerdo que ya en una ocasión había recibido un rotundo rechazo por la cámara de senadores y de la cual  el mismo Google había recomendado a México no adherirse? Desde su nacimiento, ACTA ha sido criticada fuertemente en todo el mundo debido a su discrecionalidad en la definición de lo que persigue. Además de que exige que las naciones signatarias promuevan modificaciones en la legislación local para cumplir con los estándares que propone. Recientemente, el Parlamento Europeo ya la había rechazado por amplio margen, al considerar sus potenciales riesgos.

Ahora, el verdadero problema se nos viene encima cuando tenemos en cuenta que la legislatura que rechazó ACTA la primera vez ya va de salida, y que la ratificación o rechazo de la firma de este tratado quedará en las manos de la legislatura entrante. Una legislatura que fue elegida en el marco de una jornada electoral caracterizada por la continua denuncia de irregularidades. Coincidentemente, en meses pasados las bancadas del PRI, el PAN, el PVEM y PANAL en la Cámara de Diputados aprobaron la derogación de las leyes sobre la Aprobación de Tratados Internacionales en Materia Económica y sobre la Celebración de Tratados y aprobaron la sustitución de ambas por una Ley General sobre la Evaluación y Aprobación de Tratados. Esta ley le quita al Senado la facultad exclusiva de revisar los acuerdos que firma el presidente.

ACTA Solia ver anime

¡Por Haruhi!, ¡que esta ley no pase!

Las consecuencias a corto plazo podrían reflejarse no sólo en una nueva oleada de eliminación masiva de archivos –como sucedió con el caso Megaupload-, sino también en la criminalización de la actividad en internet (¿Les suena el caso de China?). Quienes utilizamos este medio para fines de información y entretenimiento podríamos encontrarnos con que compartir un artículo, un libro que nos gustó mucho, o recomendar a alguien un grupo musical poniendo a disposición un mp3 del mismo resultaría en una actividad “ilegal”. La práctica del compartir es muchísimo más vieja que internet, sin embargo el desarrollo de las TIC’s lograron destrabar este proceso y convertirlo en algo mucho más dinámico.

Como consumidor de productos multimedia, y como seguidor del manga y el anime japonés -productos que no han logrado tener un mercado oficial estable en este país- esta es una noticia lamentable, pues sería el impedir poder tener acceso a estos contenidos, pero también sería lo mismo para una cantidad muy grande de libros, música, películas y documentales que no podrían seguirse distribuyendo gratuitamente, y cuya difusión muchas veces ha desembocado en que el consumidor busque y compre el producto original, de forma contraria a la lógica capitalista que considera que contenido descargado es igual a una venta perdida. Me parece incorrecto que se equipare la explotación de terceros sobre lo creado con la difusión de los contenidos que se crean. Pero háganle entender eso a una industria que ve la difusión gratuita como la mayor  amenaza a su modelo de negocio.

ACTA compartir

ACTA filoso Raptor

El Phylosoraptor, como siempre con sus particulares preguntas.

Homura STOP ACTA

Somos un ejército de usuarios, nuestro arsenal es la palabra.

Como usuario de internet, esto es una clara afrenta a la popularización de la red como medio social de expresión y de acceso a la información. En estas épocas en las que navegar nos ha ayudado a conocer nuestras diversas realidades, y en las que por medio de blogs, twitter o facebook somos libres de decir lo que queramos. Independientemente de lo expresado, lo mismo tiene derecho quien manifiesta una opinión al trabajo o creación de otros, que quien aporta con su actividad algún servicio o  quien le quiere mentar la madre al presidente o a las televisoras. Ojalá y no tomemos esto a la ligera y el mensaje se transmita de manera clara. No podemos permitir que nos arrebaten uno de los últimos espacios en los que la gente puede ejercer una auténtica democracia.

Cierto, internet es un mundo, y así como hay cosas buenas, también las hay muy malas. Pero, ¿de verdad piensan que este tipo de iniciativas están pensadas en los generadores de contenido?, ¿En los autores, en los cantantes, en los seiyuus? No, todos sabemos que el dinero de verdad, va para los intermediarios. ¿No deberían ellos adaptarse a los nuevos tiempos y proponer una competencia leal adaptando sus costos? Quieren ganar como hace 10 años y eso ya no concuerda con nuestra realidad. Ese modelo ya no puede convivir con un medio en el que los petabytes de información corren tan rápido como la luz.

No dejemos que esto suceda, por favor. En nuestras manos está mantener nuestro derecho. O ustedes ¿que piensan?

Saludos, nos vemos al tipeo.

Spidey

Elaborado con base en la información e imágenes de ALT1040, ckrattoz.blogspot, Diego Basura, la razón.es y La Jornada.

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